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Viaje a Dinamarca y Suecia (Parte 1)
Enero 17, 2008, 2:32 pm
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Tenía muchas ganas de contar mi viajecito con tres españoles y una checa a los países del frío, las largas extensiones en ciudades y la buena calidad de vida.

Izq: Avión avioncito no me tapones pordiosyporlavirgen los oiditos. Der: Autobús de doble piso con cámaras de vigilancia.

Pasamos si bien recuerdo unos 4 días dando tumbos pacá y payá. Llegamos al aeropuerto de Copenhague, y aunque no tenía ni papa del idioma que allí hablaban, hasta me parecía facil comparado con el chueco. Parecía una mezcla entre el sueco y el alemán. Aquí hasta el pipi habla inglés; el conductor de autobús nos explicaba como llegar al sitio que buscábamos en un perfecto inglés. En Jaén dale gracias a que te digan “okei makei” y ya está.

En el aut(O)bús.

Llegamos re-re-reventados del viaje. Nos hospedamos en un albergue juvenil llamado “Sleep In Heaven”. El heaven lo veías cuando te acostabas, es decir, un techo de color azul cielo con estrellas pintadas. Ahí termina la experiencia mística jeje. Colchones y almohadas resobadas desde nochevieja y unas taquillas para guardar la maleta para que no te la robaran los gitanos. Víctor se llevó de equipaje sólo una mochila. No tenía toallas ni nada, así que averiguad como conseguía toalla… La cogía de donde tendía la otra gente, las usaba él y las volvía a tender, jaja.

A las 16 horas ya era de noche, así que nos fuimos a dormir la siesta. Nos despertamos a las 21:

- ¿Salimos?

- Es de noche, hace frío y no sabemos por dónde ir en la ciudad. Vamos a la cama de nuevo.

- Enga.

Comimos algo y de nuevo al sobre a las 10 y media. Finalmente nos despertamos todos a las 9:30 del día siguiente (!!!).

Como buenos ahorradores rateros nos llevamos comprada de la República Checa la leche, los pastelitos, sandwiches, embutidos, zumos… En fín, que no nos faltaba de nada. Esto fue idea de Pape, y es que ni corto ni perezoso cogió la sandwichera y la metió en el equipaje. Puedo decir sin dudarlo que fue lo mejor que pudo hacer. Teníais que ver en la sala de ocio del albergue, donde la gente leía, jugaba al billar o tomaba copas, a nosotros con la sandwichera enchufada y untando mantequilla a diestro y siniestro. Eso sí, nos llevamos la regañina de la mujer de recepción, pero vamos, nosotros seguimos a lo nuestro.

Izq: Pape y la sandwichera. Der: Untando mantequilla con cuchara como hurones.

Todos los días salíamos a hacer nuestra ruta turística. Lo único que fastidiaba bastante era que teníamos que coger el autobús para ir a cualquier parte. La ciudad salvo por la extensión para nada parecía una capital. En ningún momento te agobiabas por los coches o por el tumulto de gente que encontrarías normalmente en Madrid. Más bien lo contrario.

Aquí todo el mundo va en bici a todos lados. Es increíble que con un frío que pela y con lluvia estos vikingos vayan tan felices en su bici y no cojan el coche. Supongo que el precio de la gasolina (1,40 el litro), el del transporte público (2,50 euros el bús) y una mayor concienciación ecológica habrá permitido que estén a ese nivel. A parte tienen un servicio público que se llama Bycyklen, donde tú por una módica cantidad de dinero puedes coger una bici en uno de los puntos Bycyklen, y cuando llegas a tu destino la dejas en otro punto que hayan habilitado para ese servicio. Es buena idea la verdad.

Bicis bicis bicis por todos lados. Y muchas de ellas sin candado ni nada. A ver en Andalucía lo que duraría una en la calle.

¿Sabíais que el Tivoli original está en Copenhague? No, no tiene nada que ver con el Tivoli World cutre donde va a cantar la Pantoja o Andy y Lucas. Este tiene edificios increíbles y buenísimas atracciones. Encima está en la calle Vesterbrogade, que está en pleno centro de la ciudad. Desgraciadamente no hubo tiempo ni dinero para poder entrar.

Fotos del Tivoli y el centro de Copenhague.

Otra curiosidad: En Copenhague, algo más lejos de lo que es el centro existe una ciudad libre llamada Christiania. What the hell? Pues sí, es un barrio parcialmente autogobernado de unos 850 residentes y que cubre un área de 34 hectáreas en el barrio de Christianshavn (puerto de Christian). Christiania se estableció con un estatus semilegal de comunidad independiente.

Al salir por la entrada principal de la ciudad de Christiania se puede leer «You’re now entering the EU» (Esta usted entrando en la Unión Europea), ya que los habitantes de Christiania no se consideran pertenecientes a la UE.

Personalmente Christiania me pareció la mayor mierda ever created. Sólo había barro, 4 hippies con tiendezuchas y algún bar/pub con mesas fuera al fresquito danés. Tendrá la historia que queráis, pero allí no duramos mucho tiempo.

La maravillosa y fantástica Christiania.

Ahora nos vamos al Palacio de Amalienborg, residencia de la corona danesa. Me llamó la atención lo cerca que se podía llegar a estar de la casa, algo impensable si quieres entrar por ejemplo a la Zarzuela, donde tienes que pasar un millón de controles de seguridad. Parece que siempre tenemos suerte con los cambios de turno, y esta vez vimos uno.

Izq: Un puerto con zona de bares. Der: Herrens Ord Bliver Evindelig. Está claro lo que es.

Un viaje a Copenhague sin ir a ver la Sirenita no sería un viaje serio, ¿verdad? Anduvimos un buen rato hasta llegar allí. Pasamos por Strøget, la calle peatonal más larga de Europa, que fue construida en pleno momento en el que los coches y los carriles empezaron a inundar cada punto de la ciudad. Por fin llegamos a la Sirenita. El sitio donde se encuentra es una maravilla, todo rodeado de mar y con un color de cielo que te deja pasmado. En fin, que me encantó el lugar. Nos echamos unas fotillos y nos fuimos directos a ver el Castillo Rosenborg, que se encuentra al lado de un parque grandísimo. Allí precisamente nos calló una buena granizada.

Izq: Plaza en Strøget. Der: Delante del museo de Guiness con una estatua a escala real del hombre más alto de la historia.

Apreciad el color del cielo en las fotos. Increíble, ¿no?.

Izq: La mejor foto que he hecho nunca. Der: Super Árbol.

Izq: Castillo Rosenborg. Der: Calamares, chopitos, boquerones, “patas”… A 22 euros el Menú 1 (!!!)

Volvimos por fin al albergue y por el camino la cosa se puso peor y cayó una supernevada. Me sangraron 10 euros por una mantequilla, pan bimbo y jamon york en un supermercado, cenamos y a la cama.

Izq: Dureza danesa extrema. Der: ¡La que cayó!